MADRID- El arzobispado de Granada, en Andalucía, suspendió a un grupo de sacerdotes, a los que un joven denunció ante la Santa Sede por “abusos sexuales” cuando era menor de edad, y la justicia española abrió una investigación preliminar.
Según ese sitio, “el papa Francisco había forzado a que se iniciara una investigación por abusos en esta diócesis”.
El arzobispado anunció, por su parte, haber suspendido a un grupo de sacerdotes a la espera de los resultados de la investigación judicial, afirmando haber seguido “escrupulosamente el procedimiento previsto” para estos casos.
En cuanto se abrió la investigación, “este arzobispado impuso las medidas cautelares a los sacerdotes directamente acusados de los abusos, retirándolos del ejercicio del ministerio sacerdotal”, añadió.
El arzobispado asegura haber remitido las conclusiones de una investigación interna al Vaticano y asegura que en cuanto se conoció que la supuesta víctima había interpuesto una denuncia, “el arzobispado se puso a disposición de la autoridad judicial”.
Asegurando que “la inmensa mayoría de los sacerdotes vive ejemplarmente el ejercicio de su ministerio”, el arzobispado afirma que “al cuerpo entero de la Iglesia le hieren y le duelen inmensamente que se puedan producir escándalos de esta naturaleza, cuya certeza y alcance tendrá que determinar finalmente la autoridad
judicial”.
Desde que asumió como papa Francisco, el argentino Jorge Mario Bergoglio, ha abogado por la tolerancia cero contra la pedofilia, tras el surgimiento de varios casos en los últimos años que han afectado a la Iglesia católica, la mayoría de los cuales tuvieron lugar entre los años 1960 y 1980.

