BOGOTÁ, El Presidente de Colombia suspendió ayer la negociación de paz con las FARC después de que los guerrilleros secuestraron a un general del ejército en la selva, dejando en el aire el proceso que más avances ha logrado para cerrar un conflicto armado de más de 50 años.
Juan Manuel Santos, quien ganó su reelección en junio con la promesa de buscar una solución a la violenta confrontación que ha dejado más de 200 mil muertos y millones de desplazados, condicionó la reanudación del diálogo de paz a que las FARC liberen al general Rubén Darío Alzate y a otros cuatro rehenes.
Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán que opera en el departamento del Chocó, se convirtió en el militar de más alto rango capturado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la historia del conflicto.
El oficial fue secuestrado el domingo en una zona selvática del oeste del país a la que entró de civil, sin escoltas y sin cumplir con las medidas de seguridad.
No es la primera vez que la negociación de paz que completa dos años en Cuba sufre una crisis.
En agosto de 2013, las FARC declararon una pausa a fin de analizar los alcances de una propuesta gubernamental para someter a un referéndum los eventuales acuerdos que se logren y Santos respondió llamando a consultas a sus negociadores a Bogotá. Sin embargo, el inconveniente se superó horas después.
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, reveló que el general, a cargo de una unidad estratégica que combate por tierra, ríos y aire a las FARC, se desplazó en una lancha hasta un caserío cercano a la ciudad de Quibdó y fue secuestrado por la guerrilla cuando desembarcó.
Junto con Alzate fueron capturados un suboficial y una abogada, mientras que un soldado que manejaba la embarcación huyó y avisó de lo ocurrido a las autoridades.

