El expresidente iraní Akbar Hashemi Rafsanjani, figura clave en la fundación de la República Islámica en 1979, falleció este domingo a los 82 años tras una crisis cardíaca, anunciaron las agencias de prensa ISNA y Fars.
En una primera reacción, el guía supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, lamentó la desaparición de un “compañero de lucha” con quien la “colaboración se remontaba a 59 años”, a pesar de las diferencias, en un mensaje difundido por la prensa estatal.
“Las diferentes opiniones e interpretaciones a lo largo de ese extenso período nunca pudieron quebrar totalmente nuestra amistad”, agregó Jamenei.
En un tweet, el presidente Hasan Rosani saludó a “un gran hombre de la revolución” islámica y “símbolo de la paciencia y de la resistencia”.
El gobierno decretó tres días de duelo nacional a partir del lunes y al día siguiente tendrán lugar las exequias en Teherán.
Rafsanjani, quien ejerció la presidencia desde 1989 hasta 1997, había sido internado de urgencia por la tarde en el hospital Shohada en el norte de Teherán, según un allegado, Hosein Marashi, citado por las agencias.
“El ayatolá Akbar Hashemi Rafsanjani fue transferido al hospital tras una crisis cardíaca y a pesar de una hora y media de esfuerzos de los médicos, falleció”, declaró Reza Soleimani, director del Consejo del Discernimiento del régimen, que presidía el mismo Rafsanjani.


