Con muchas precariedades y limitaciones, desenvuelven sus actividades diarias los miembros de más de 95 familias cuyas viviendas fueron arrasadas totalmente por las inundaciones registradas recientemente en diferentes sectores urbanos y comunidades rurales de esta provincia.
Así lo informaron ayer a Diario Libre parte de las familias afectadas por las riadas de ríos, arroyos y cañadas, y que en su mayoría permanecen en los sectores donde residían o en algunos refugios, donde todavía esperan por la ayuda que ha prometido el Gobierno central.
“Cuando yo ví al presidente Danilo Medina me quedé fría, y no supe qué pedirle, pero él dijo que no nos va a desamparar, que va a ayudarnos”, expresó Susana Cabreja, residente en el sector Juan Lopito, de aquí.
El maestro constructor Danilo Antonio Liriano, quien también perdió su vivienda en Juan Lopito, manifestó que confía en la promesa que le hizo el primer mandatario el pasado miércoles.
“Confiamos plenamente en nuestro presidente, ya que es un hombre de palabra, el gobernador tiene el listado de todos los que perdimos casas”, puntualizó Liriano.
En esta comunidad, siete viviendas colapsaron, mientras que otras diez perdieron parte y todos los ajuares. En tanto que en el centro comunal Winston Arnaud, del barrio del mismo nombre, cuatro familias siguen refugiadas en este lugar, a la espera de las ayudas gubernamentales.


