EFE.-El sacerdote español Miguel Pajares y las hermanas misioneras Inmaculada Concepción Chantal Pasaline Mutwamene y Paciencia Melgar, de Congo y Guinea, respectivamente, tienen la enfermedad de ébola y se encuentran aislados en el hospital San José de Monrovia, informó hoy la ONG española Juan Ciudad ONGD.
Pajares, de 75 años de edad, y las dos religiosas fueron sometidos el lunes a una serie de pruebas y análisis médicos, cuyos resultados se han conocido hoy y han revelado que están infectado con el virus hemorrágico, según explicó la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (OHSJD).
«La situación en el Hospital San José de Monrovia donde se encuentran seis personas aisladas desde el pasado viernes 1 de agosto es grave», añadió la ONG en un comunicado.
Antes de conocer el diagnóstico, Pajares declaró a Efe que se siente «abandonado» en el país africano, por lo que espera ir a España para recibir una atención sanitaria adecuada.
«Me gustaría (ir a España) porque tenemos muy mala experiencia con lo que ha sucedido aquí. Aquí estamos abandonados y no nos satisfacen. Queremos ir a España y que nos traten como a personas, como Dios manda», afirmó Pajares en declaraciones por teléfono.
La monja Juliana Bohi, también de nacionalidad española, se encontraba el lunes entre las seis personas aisladas en el mismo hospital, cuyo director, Patrick Nshamdze, falleció recientemente de ébola.
Tras conocer el diagnóstico de Pajares, la Orden informó a los Ministerios de Asuntos Exteriores y Cooperación, y de Sanidad en España.
Por otra parte, más de 15.000 personas han pedido, a través de una plataforma por internet, al Ministerio de Asuntos Exteriores que traslade a España a los religiosos españoles aislados por el ébola en Liberia.
La petición fue iniciada el domingo en la plataforma Change.org por Roberto Míguez periodista y amigo de los religiosos, y conocedor de las instalaciones en las que se encuentran, según informa en una nota de prensa la citada plataforma.
«La situación en Liberia es de total descontrol» señala la plataforma al afirmar que las autoridades de Liberia no proporcionan al personal sanitario las medidas de protección necesarias.
Es por esa razón que «muchos trabajadores de la salud han abandonado sus puestos de trabajo por miedo al contagio, los test a las personas con síntomas no cubre las necesidades, varios centros hospitalarios han cerrado y otros se niegan a admitir pacientes, los enfermos y sus familias ocultan los síntomas», explica Míguez en el texto.
En la petición se reclama al Ministerio de Asuntos Exteriores que repatríe desde Liberia a los trabajadores sanitarios, del mismo modo que hizo Estados Unidos el pasado 2 de agosto con dos ciudadanos que habían contraído el virus.
Liberia es uno de los países más afectados por el brote de ébola, donde desde que se detectó en marzo pasado ha causado la muerte de más de 150 personas. EFE

