Miles de colombianos con velas en sus manos y agitando banderas blancas marcharon este miércoles por el centro de Bogotá para exigir a la clase política y la guerrilla no renunciar a un acuerdo de paz rechazado por estrecho margen en un plebiscito el domingo, mientras el presidente Juan Manuel Santos se reunió con su predecesor y acérrimo rival Álvaro Uribe para buscar solución a la crisis.
La «Marcha por la Paz» fue organizada en las redes sociales por parte de grupos estudiantiles y movimientos sociales. Muchos caminaron en silencio como se había pedido originalmente, mientras otros llevaban imágenes de sus seres queridos que están entre los 220.000 muertos durante el conflicto de medio siglo entre los militares, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los grupos paramilitares de extrema derecha.
«Es necesario que la clase dirigente entienda que hay una ciudadanía que necesita acuerdos reales y prácticos de manera inmediata», dijo Carlos Charry, un profesor universitario de 37 años. «El momento de la paz no se puede dilatar de manera indefinida. Es hora de que todos entendamos que no podemos seguir repitiendo los mismos errores que en los últimos 52 años».


