América Latina fue el escenario de múltiples protestas, en especial en Venezuela y Brasil, por razones políticas y económicas, en tanto que en Oriente, el horror de las decapitaciones por parte de seguidores del Estado Islámico, elevó el alerta sobre el desarrollo de los islamistas extremistas en todo el mundo. A último minuto, el giro en la política estadounidense hacia la isla comunista de Cuba, dará al traste con 53 años del embargo contra la isla.
El gobierno del presidente Nicolás Maduro enfrentó desde el mes de febrero manifestaciones estudiantiles debido a la inseguridad y a la crisis económica, actualmente agravada por la baja en los precios internacionales del petróleo. Las protestas causaron la muerte de 43 personas, pero el gobierno permanece firme en el poder, aplicando una política dura contra la oposición.
El líder opositor Leopoldo López, quien se entregó a la justicia el 18 de febrero luego de ser acusado de instigar las manifestaciones contra Maduro y por su presunta participación en la violencia en las calles de Caracas y toda Venezuela, todavía permanece prisionero.
Aunque en la actualidad la paz ha regresado a las calles, las razones por las cuales los manifestantes se lanzaron a las calles, aún permanecen.
Justo antes de las celebraciones de los Juegos Olímpicos de este año, las calles de Brasil fueron escenario de múltiples manifestaciones contra el gobierno de Dilma Rousseff. El detonante fue la subida de precio del transporte público y lo que en principio era un movimiento pacífico, se salió de las manos y las exigencias cruzaron a la lucha contra la corrupción, la mala gestión gubernamental y la violencia callejera, agregándose no sólo los estudiantes, sino amplios sectores sociales.
No obstante, la presidenta Rousseff, del Partido de los Trabajadores, logró reelegirse y derrotar a su contrincante, Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña, con 51.6% de los votos versus los 48.3% de su rival, en una segunda vuelta electoral, luego de que la candidatura de Marina Silva, del Partido Socialisa Brasileño, se desinflara.


