Probablemente escuchar una sentencia de 15 años de prisión por el homicidio «involuntario» de su novia Reeva Steenkamp, pueda ser superado por Oscar Pistorius, un atleta paralímpico que tuvo que luchar desde su nacimiento, para alcanzar el posicionamiento que tiene en el olimpismo mundial.
Oscar Leonard Carl Pistorius nació el 22 de noviembre de 1986 y a los 11 meses les son amputadas sus piernas por no tener peroné. Ese fue su primer revés en la vida.
Otro duro revés para el atleta fue la pérdida de su madre, pero ello no le impide su desarrollo como atleta y en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004 escribe su nombre en los libros del atletismo cuanto registra 46,34 segundos en los 400 metros planos, la máxima velocidad en el certamen.
Vivió siempre en el atletismo, se desarrolló como atleta y tuvo fe en su futuro. En tres Juegos Paralímpicos, Pistorius ganó seis medallas de oro.
Su fe no le falló porque logra la representación de Sudáfrica en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, su mayor sueño, y se convierte en el primer atleta de doble amputación que acude a una cita de esa magnitud y su nombre vuelve a los libros del olimpismo cuando el 4 de agosto de clasifica para las semifinales de los 400 metros planos.

