El pasado sábado un hombre fue apresado en el sector El Abanico de Herrera, en Santo Domingo Oeste, bajo la acusación de abusar sexualmente de adolescentes entre 12 y 16 años de edad, a quienes, según la Policía, éste contactaba a través de las redes sociales Facebook y Skype.
El detenido, Jenson Rosado Merán, al ser interrogado admitió haber abusado sexualmente de al menos cinco menores, con el agravante de que los mantenía bajo amenaza constante, según indica el informe de la uniformada.
Lo antes referido, corresponde a uno de los tantos casos de esta índole que se presentan cuando adultos pederastas, con conocimientos de tecnología y computación, aprovechan la inocencia y la vulnerabilidad de millones de niños, niñas y adolescentes que pululan por el mundo del internet para abusar sexualmente de ellos.
Hoy en día, los avances en los sistemas de computación viajan a una velocidad a la que cada día se hace más difícil seguirle el ritmo, sobre todo los padres a la hora de vigilar las actividades que realizan sus hijos a través de los sitios virtuales que visitan con frecuencia.
El mundo de la tecnología es una especie de universo paralelo donde convergen toda clase de elementos tanto positivos como negativos. Dentro de la gran diversidad de páginas web que existe, están las especializadas en juegos interactivos, foros de chat, bibliotecas virtuales, galerías de imágenes, textos y videos, entre otras.
Estas páginas virtuales son de total acceso al público, y cuando se refiere a “todo público”, se incluyen los menores de edad, ese fragmento de la sociedad que yace vulnerable a cualquier clase de peligro, auspiciadas por adultos malintencionados.

