Kiev, El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, y los separatistas prorrusos, ordenaron hoy un alto el fuego en el este del país en virtud del acuerdo alcanzado poco antes con los separatistas prorrusos en Minsk.
Poroshenko ordenó al Estado Mayor ucraniano que cese las acciones militares a partir de las 18:00 hora local (15:00 GMT) y encargó a la Cancillería ucraniana y a la OSCE que supervisen el régimen de alto el fuego.
«Al mismo tiempo, ordeno al ministro de Exteriores de Ucrania (Pavló Klimkin) garantizar junto a la OSCE un control internacional efectivo para el cumplimiento del régimen del alto el fuego, que debe tener un carácter en todo caso bilateral», señala la declaración del mandatario ucraniano, publicada en su web oficial.
Igualmente, los separatistas prorrusos remitieron «la orden de cesar el fuego a las 18:00 hora local (…) a todas las unidades de milicianos», informó Andréi Purguin, viceministro de la autoproclamada república popular de Donetsk.
Poroshenko manifestó su esperanza de que «estos acuerdos, que incluyen el alto el fuego y la liberación de los rehenes, se cumplan estrictamente».
«El valor supremo es la vida humana y debemos hacer todo lo posible e imposible para poner fin al derramamiento de sangre y al sufrimiento de la gente», subrayó el líder ucraniano, que reiteró que todo el mundo, al igual que Ucrania y los habitantes de las rebeldes regiones de Donetsk y Lugansk, quieren la paz.
El presidente ucraniano recordó que toda la comunidad internacional ha puesto de manifiesto «una poderosa demanda» para que se opte por la vía política y diplomática a la hora de resolver en el conflicto armado en el este de Ucrania.
La tregua entre los dos bandos enfrentados fue alcanzada en el marco de una reunión del Grupo de Contacto para la crisis ucraniana, integrado por Ucrania, Rusia, la OSCE y representantes de los separatistas.
«Acabamos de firmar un protocolo de 12 puntos. El más importante se refiere a un alto el fuego inmediato a partir de las 18.00 hora local de Minsk (que coincide con la de Kiev)», confirmó la jefa de la delegación de la OSCE en las consultas de Minsk, Heidi Tagliavini.
El represente de los rebeldes de la región de Lugansk, Igor Plotnistski, precisó que los separatistas están «dispuestos a un alto de fuego por ambas partes», pero subrayó que esta «medida forzosa para poner fin al derramamiento de sangre (…) no significa de ninguna manera» la renuncia a la independencia de los prorrusos.

