NUEVA YORK. Marisol Alcántara, primera dominicana en ser electa senadora estatal en la legislatura de Albany, apenas lleva algo más de un mes en el escaño y ya comienza a cosechar rechazo y disgustos en las filas demócratas que la acusan de “traidora” por aliarse a los republicanos en el senado, luego que recibiera millares de dólares para su campaña a las primarias demócratas en septiembre de 2016.
Se adelantó que muchos propondrían su expulsión en una próxima reunión del Club Demócrata por Un Cambio en el Norte de Manhattan que lidera Espaillat, al igual que ocurrió con Peralta en Queens. Pero hasta ahora, Espaillat, Rodríguez ni ningún otro alto dirigente de ese club se han pronunciado respecto al paso de la senadora a los republicanos.
Alcántara, una ex activista sindical que llegó al senado del estado de la mano del congresista Adriano Espaillat y el concejal Ydanis Rodríguez, “cruzó la línea” a comienzos de febrero, cumpliendo así el compromiso hecho con los republicanos, a cambio del dinero que le aportaron.
Ella y varios otros senadores, entre ellos el también dominicano José Peralta de Queens, quien fue expulsado hace algunos días del club demócrata New Visions, por la misma razón que las de Alcántara, se sumaron a la denominada Conferencia Demócrata Independiente (IDC) en el senado, desobedeciendo la línea del partido que los llevó a sus actuales posiciones.


