Washington, 4 feb (EFE).- El Gobierno de EE.UU. restauró hoy miles de visados para ciudadanos de siete países de mayoría musulmana después de que un juez suspendiera el polémico veto migratorio impuesto por el presidente Donald Trump, pero apeló la decisión judicial con el objetivo de restaurar esa medida.
Mientras las aerolíneas aceptaban de nuevo a los ciudadanos cuya entrada en Estados Unidos había estado prohibida desde el 27 de enero, Trump reaccionaba con indignación a la decisión de un juez federal que este viernes bloqueó su orden ejecutiva y abrió de nuevo las puertas del país a millones de inmigrantes y refugiados.
«La opinión de este supuesto juez, que esencialmente arrebata a nuestro país la capacidad de aplicar la ley, es ridícula y será anulada», dijo Trump en un mensaje en la red social Twitter.
«Cuando un país ya no es capaz de decir quién puede y quién no puede entrar y salir, especialmente por razones de seguridad – ¡gran problema!», añadió el presidente.
Según Trump, «mucha gente muy mala y peligrosa podría colarse» en Estados Unidos debido a la «terrible» decisión emitida por el juez federal James Robart desde Seattle (estado de Washington).
Unas horas más tarde, el Gobierno estadounidense recurrió la decisión judicial ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco (California), lo que inició un proceso que, según expertos, acabará probablemente en el Tribunal Supremo.
Se espera que esa notificación de recurso, presentada en nombre de Trump y de parte de su gabinete, vaya seguida de una solicitud de suspender la decisión judicial que bloqueó el veto migratorio, y un informe con argumentos sobre por qué, a juicio del Gobierno, la Corte de Apelaciones debería concederles esa petición.


