Los rebeldes prorrusos del este de Ucrania reconocieron hoy la muerte de 18 combatientes durante la última semana y acusaron a las fuerzas de Kiev de haber matado a seis civiles en ataques contra zonas residenciales.
«Nuestras bajas ascienden a 18 militares muertos y otros 26 heridos», dijo en una rueda de prensa Eduard Basurin, número dos de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD).
Al mismo tiempo, aseguró que las fuerzas ucranianas perdieron a 230 militares en combates con los prorrusos, aunque Kiev ha reconocido poco más de una docena de bajas en sus filas.
El mando de las tropas gubernamentales desplegadas en la zona del conflicto informó hoy de cuatro militares muertos en las últimas 24 horas.
Basurin acusó a las fuerzas de Kiev de haber violado en más de 14.500 ocasiones el alto el fuego que rige en el este de Ucrania desde hace casi dos años.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, acusó ayer a las autoridades de Ucrania de caldear el conflicto en el este del país para poder acercarse al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.


