La canciller alemana, Angela Merkel, garantizó hoy de que su Gobierno «analiza» la situación de sus ciudadanos afectados por el veto al ingreso a EEUU de personas de varios países de mayoría musulmana y dijo que se adoptarán las medidas para defender sus derechos «en coordinación con la UE».
«Desde la Cancillería se está haciendo todo lo posible por aclarar la situación de esos ciudadanos», afirmó, para reiterar a continuación sus críticas a la medida adoptada el sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La «lucha determinada contra el terrorismo internacional no justifica una sospecha general sobre las personas, en razón de su religión, en este caso la musulmana, o su procedencia», insistió, de acuerdo al mensaje ya emitido ayer por su portavoz, Steffen Seibert.
Ya en esa primera reacción, la fuente gubernamental garantizó que el Ejecutivo de Berlín iba a «estudiar» qué consecuencias tienen esas medidas adoptadas por Trump para ciudadanos alemanes con doble nacionalidad.
Fuentes gubernamentales cifraron hoy en decenas de miles el número de personas con doble nacionalidad afectadas por esas restricciones: unos 80.000 ciudadanos de origen iraní, otros 30.000 iraquíes, 25.000 con pasaporte sirio y más de 1.000 originarios de Sudán.


