El gobierno de Estados Unidos propuso hoy que todos los autos y camionetas de nueva fabricación puedan comunicarse inalámbricamente entre ellos, así como con los semáforos y otra infraestructura vial, a fin de reducir drásticamente las muertes en el tráfico y transformar la manera de manejar un vehículo automotor.
Las comunicaciones vehículo a vehículo -V2V por su acrónimo en inglés- permiten a los autos transmitir información como su velocidad, dirección y otros datos 10 veces por segundo. De esta manera, por ejemplo, un auto puede detectar a tiempo cuando otro vehículo está haciendo una maniobra riesgosa -como pasar un semáforo en rojo, frenar bruscamente o cambiar drásticamente de carriles- para que el conductor evite un choque.
Según una propuesta presentada por el Departamento de Transporte, la tecnología tiene el potencial de prevenir o mitigar la gravedad de hasta el 80% de las colisiones que no implican que un automovilista conduzca bajo el efecto de alcohol o drogas, dijeron las autoridades.
Los fabricantes de automóviles y el gobierno han estado trabajando juntos desde hace más de una década para desarrollar y probar esta tecnología. La propuesta del Departamento requiere que los sistemas V2V “hablen el mismo idioma” por medio de los mensajes estandarizados que han desarrollado el gobierno y la industria automovilística.
Por separado, la Administración Federal de Carreteras (FHWA, por sus siglas en inglés) planea emitir pautas que ayuden a los planificadores de transporte a la integración de la tecnología inalámbrica de dos vías en la infraestructura vial, como en semáforos, señales de parada y zonas de obras.
Los automóviles podrían comunicar a la infraestructura información sobre las condiciones viales, la cual podría a su vez ser comunicada a otros vehículos a medida que se acercan a la zona. Los semáforos podrían permanecer en verde por más tiempo para evitar esperas innecesarias y reducir la congestión vial.
Los fabricantes dicen que la tecnología está lista para ser instalada y que solo aguardan las regulaciones del gobierno para garantizar la compatibilidad.
Hay un período de recepción de comentarios de 90 días antes de que la propuesta pueda ser definitiva. A menudo hay brechas de meses o años entre el momento en que se proponen las reglas y cuando se hacen definitivas.
La propuesta busca que el 50% de los vehículos nuevos tengan la tecnología dentro de dos años después de que se emitan las reglas finales y que el 100% de los vehículos la tengan dentro de cuatro años.
Aún deberán pasar años o incluso decenios para que se pueda aprovechar todo el potencial de la tecnología V2V. Eso obedece a que la V2V puede prevenir colisiones solamente entre los vehículos equipados con esa tecnología.


