Estados Unidos ha registrado al menos 867 incidentes y crímenes de odio contra inmigrantes, musulmanes, afroamericanos y otras minorías desde la victoria de Donald Trump en las elecciones, según un estudio publicado hoy que encuentra una causa de ese fenómeno en la retórica del presidente electo.
El Southern Poverty Law Center (SPLC), un grupo independiente que se dedica a vigilar casos de extremismo y crímenes de odio en el país, presentó hoy el informe «Diez días después», en el que resume los incidentes que ha documentado desde las elecciones del pasado 8 de noviembre hasta la semana pasada.
«Tanto el acoso desde las elecciones como la energía renovada en la derecha radical son resultados predecibles de la campaña que lideró Trump, marcada por declaraciones raciales incendiarias, la agitación del resentimiento racial blanco y los ataques a la llamada ‘corrección política'», indica el SPLC en el informe.
De los 867 incidentes reportados, la mayor parte (260 o el 32 %) estuvieron motivados por un sentimiento antiinmigrante, con numerosos casos de ataques verbales a hispanos a los que se les gritan cosas como «vuelvan a México» o «construyamos el muro».
Muchos de esos incidentes se registran en las escuelas, como en el caso de un niño de Greenville (Carolina del Norte) que, a pesar de ser ciudadano estadounidense, le preguntó a su madre si iba a ser deportado porque sus compañeros de clase le habían dicho que «el color de su piel» dejaba claro que lo iban a expulsar a México.


