Julio César Castaños Guzmán ocupa por segunda vez la presidencia de la Junta Central Electoral (JCE), pero en esta ocasión en una coyuntura especial.
El reconocido jurista, graduado en 1977 en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), con doctorado en la Universidad Complutense de Madrid en 2006, tendrá que dirigir ahora un organismo cuestionado por la oposición y la sociedad civil desde las pasadas elecciones.
A Castaños le tocó ser presidente del organismo del 2006 al 2010, época en que estaba dividida en dos Cámaras: la Administrativa, que presidía Roberto Rosario, actual presidente de la JCE, y la Contenciosa, que presidió Mariano Rodríguez, quien actualmente encabeza el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Esto provocaba que hubiera una especie de “Torre de Babel” debido a que había tres cabezas en un mismo organismo, lo que dejaba al titular del Pleno como un “presidente gomígrafo”; y muchas veces hubo quejas.
A pesar de esto, pudo salir airoso de esa gestión, en la que fue conocido como un ente de equilibrio en medio de los intereses políticos de ese momento.
Desafíos
El mayor desafío que enfrentó fueron las elecciones presidenciales del 2008, en las que resultó reelecto el entonces presidente Leonel Fernández, frente al candidato presidencial del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas.
El proceso pasó sin traumas, aunque con denuncias de uso de recursos del Estado por parte de Vargas.


