El expresidente salvadoreño Elías Antonio Saca (2009-2014) deberá enfrentar una investigación judicial por supuestamente malversar 246 millones de dólares encerrado en los calabozos de la Policía y con todos sus bienes embargados, según decretó hoy la jueza del caso.
“Se tienen acreditados los delitos imputados, por lo que el proceso pasa a la siguiente fase (instrucción) con la medida cautelar de la detención provisional” y el “embargo general de bienes muebles e inmuebles”, decretó Nelly Pozas, jueza cuarta de Paz.
Tras los intensos debates entre los fiscales y la defensa de Saca y 6 de sus colaboradores entre jueves y viernes, Pozas impuso las medidas cerca de las 09.00 hora local (15.00 GMT) de este sábado en el Centro Judicial Isidro Menéndez de San Salvador.
Según la letrada, las razones que expusieron los abogados defensores para pedir la libertad de los procesados “no son suficientes” porque “las penas que se van a imponer son bastante grandes”, más de 30 años, como para que los procesados intenten huir.
“Los imputados tienen las condiciones económicas necesarias como para evadir la justicia”, acotó.
Este viernes, el exmandatario Saca solicitó a la jueza la libertad condicional para poder preparar su defensa, buscar los documentos que respalden su “inocencia” y por razones de salud.
“Hace un año estuve en cuidados intensivos y necesito constantemente ver a los médicos por dos dolencias complicadas y graves”, dijo Saca al momento del uso de la “última palabra”.
Sobre la imposición del embargo “general” y “preventivo” de los bienes “a nombre de cada acusado”, Pozas aseguró que es “necesaria, adecuada y proporcional”, pese a ser “atípica”.
La medida “es para que se tenga la certeza de que no se sustraigan bienes mientras dure este proceso” y que “al final se tengan los suficientes bienes para responder por las responsabilidades”, añadió.


