El primero de noviembre de 2012 fue un día triste para el béisbol. Ese día fue asesinado el exlanzador de Grandes Ligas, Pascual -Cutá- Pérez, presuntamente en un atraco, justamente hace hoy cuatro años.
El hecho ocurrió en su residencia de San Gregorio en Nigua, San Cristóbal, al sur de la capital dominicana.
Fue hallado muerto a las 8:00 de la mañana de ese día, por su esposa, Maritza Monegro.
Pérez es recordado por su llamativa forma de ejecutar desde el montículo, especialmente cuando lograba un ponche. Uno de los hermanos de una familia de lanzadores a la que pertenecen Mélido, Carlos, Vladimir, Darío y Valerio.
El entonces vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, dijo que Cutá Pérez fue hallado muerto en su habitación con heridas de arma blanca.


