Los Premios Fénix del cine iberoamericano buscan asentarse en su tercera edición y lograr que las películas de la región «sean una fuerza frente al imperio» de Hollywood, que México sirva de catapulta hacia el mundo, afirmó hoy Gael García Bernal.
En un encuentro con un grupo de medios de comunicación españoles en el marco del Festival de cine de San Sebastián, García Bernal destacó la importancia de una iniciativa que surgió «de una borrachera entre amigos», reconoció divertido el actor mexicano.
Pero con el objetivo claro de impulsar el cine latinoamericano, que no termina de despegar, resaltó el actor, acompañado del responsable de la asociación Cinema 23 -creadora del premio-, Ricardo Giraldo, y del director general del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), Jorge Sánchez Sosa.
«Queríamos una excusa para hacer una fiesta y a la vez obligar a que la industria lo usara como plataforma» para llegar los espectadores, «porque hay un vacío tremendo, con películas muy buenas que las ven tres personas», dijo el protagonista de «Y tu mamá también».
Unos premios que nacieron en México y allí es donde se entregan -la gala de la tercer edición será el 7 de diciembre- porque es un país con una larga tradición de atraer a artistas para que desarrollaran su carrera allí.
«México ha sido siempre un país muy generoso en recibir a los exiliados», dijo por su parte Sánchez Sosa, que recordó como gran ejemplo a Luis Buñuel.


