«Game of Thrones» conquistó el reino de los Emmy el domingo, cuando se coronó como mejor serie de drama por segundo año consecutivo y se convirtió en la serie de TV en horario estelar más galardonada, en una noche de sorpresas y agudos comentarios políticos.
«Veep» volvió a alzarse con el premio a la mejor serie de comedia y su estrella, Julia-Louis Dreyfus, rompió un récord al ganar su sexto Emmy a mejor actriz cómica. Jeffrey Tambor recibió su segundo trofeo como mejor actor de comedia por «Transparent».
Pero los máximos premios de actuación dramática no fueron nada predecibles: Rami Malek de «Mr. Robot» y Tatiana Maslany de «Orphan Black» resultaron ganadores, ambos entre una fuerte competencia.
«Ay, Dios mío. Por favor díganme que ustedes también están viendo esto», dijo un atónito Malek, quien interpreta a un ingeniero con problemas emocionales atrapado en una peligrosa conspiración de piratería cibernética.



