Las autoridades de Birmania (Myanmar) elevaron a cuatro los muertos y situaron hoy en al menos 230 los templos y estupas dañados por el terremoto de 6,8 grados que sacudió la región central del país el miércoles.
Dos niñas de 7 y 15 años murieron al hundirse un margen del río en Yenangyoung, mientras que un hombre y una mujer fallecieron al derrumbarse una fábrica de tabaco en la localidad de Pakokku, informaron fuentes oficiales citadas por el diario The Global New Light of Myanmar.
El Ministerio de Cultura y Asuntos Religiosos confirmó que al menos 230 pagodas resultaron dañadas por el movimiento telúricos.
El mayor número de estos destrozos se registró en el conjunto histórico de Bagan, capital del antiguo reino birmano de Pagan entre los siglos IX y XIII.
Según el director del departamento de Arqueología, Aung Aung Kyaw, al menos 185 templos y estupas de Bagan han sufrido daños de distinta consideración.
Miembros de la Policía y el Ejército colaboran hoy en la limpieza y desescombro de este complejo que contiene más de 3.000 estupas y pagodas en una superficie de unos 40 kilómetros cuadrados.


