El presidente Danilo Medina ha cambiado la cara de su gobierno introduciendo algunas sorpresas, y removiendo de un lado a otro a algunos funcionarios, que por varios años permanecieron en el tren gubernamental.
Medina nombró al presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, como ministro de Relaciones Exteriores; Carlos Amarante Baret, como ministro de Interior y Policía; Donald Guerrero, como ministro de Hacienda, y Temístocles Montás, en Industria y Comercio.
El mandatario ratificó en sus cargos a gente de su entera confianza como José Ramón Peralta, ministro Administrativo de la Presidencia; Gustavo Montalvo como ministro de la Presidencia; Gonzalo Castillo en Obras Públicas y Comunicaciones; y Roberto Rodríguez Marchena como director de Comunicación del Gobierno y vocero del Presidente.
El arquitecto Andrés Navarro, quien estaba en Relaciones Exteriores, fue nombrado en Educación; y el mayor general Rubén Paulino Sem fue llevado como ministro de Defensa, en sustitución del teniente general William Muñoz Delgado, puesto en retiro y nombrado director de Migración.
Mientras que Alejandrina Germán fue designada como ministra de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. En tanto que Francisco Javier García fue ratificado como ministro de Turismo, y José Ramón Fadul fue designado como ministro de Trabajo.
Antonio Isa Conde fue ratificado como ministro de Energía y Minas; y Altagracia Guzmán Marcelino como ministra de Salud Pública.
Janet Camilo fue nombrada como ministra de la Mujer; Ángel Estévez ratificado como ministro de Agricultura y Pedro Vergés, ministro de Cultura. Este último permanece en Washington.
Rubén Bichara fue ratificado como vicepresidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y Simón Lizardo va al Banco de Reservas, cuyo extitular, Enrique Ramírez, fue nombrado director de Aduanas, y José del


