El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha informado este viernes de que la superficie calcinada en Galicia ronda las 8.800 hectáreas, de las que, aproximadamente, un total de 6.000 resultaron quemadas en los últimos tres días y medio: el martes, el miércoles y el jueves.
En concreto, la mitad de estas 8.800 hectáreas calcinadas son consecuencia de sólo cuatro incendios, concretamente de los registrados en los municipios de Arbo, Crecente, Soutomaior(Pontevedra) y Porto do Son (A Coruña).
Asimismo, el jefe del Ejecutivo gallego ha confirmado que hay «algún detenido» que el Ejército, la Policía o la Guardia Civil han puesto a disposición del juez. De hecho, este mismo viernes le ha llegado una información de la Delegación del Gobierno acerca de una mujer detenida por ser sospechosa de incendios.
Los fuegos arrasaron en tan solo cuatro días en los montes gallegos casi 6.000 hectáreas, la mitad de lo que ardió en la comunidad en todo el año pasado.
El foco de mayor magnitud de la ola de incendios de este verano es el de Arbo, que arrasó ya 1.515 hectáreas, según el balance provisional de la Consellería de Medio Rural. Activo desde última hora de la tarde el miércoles, cuando el viento soplaba con especial virulencia, el fuego se inicio en la parroquia de Mourentán, según informaciónes.
Otros cinco fuegos se mantenían a última hora de ayer activos, fuera de control, pero sin grandes variaciones en cuanto a las hectáreas quemadas. Se trata de los incendios declarados en Vimianzo (70 hectáreas), Cee (180), Avión (345) y los dos de Soutomaior (en la parroquia homónima, 230 hectáreas, y en Arcade, 400). En la parroquia de Albeos, en el concello pontevedrés de Crecente, continuaban a última hora de ayer luchando contra un incendio que comenzó a las seis de la tarde del miércoles y que afecta a más de 200 hectáreas.


