Las claves que llevaron al hallazgo de los tres transportistas asesinados, cuyos cadáveres aparecieron en un hoyo en Juan Dolio, llegaron a la Fiscalía de San Pedro de Macorís de forma inesperada.
Los fiscales encaminaban las investigaciones en torno a la muerte del chofer de guagua Vidal Dionisio Berroa, cuyo cadáver fue encontrado atado a un block en las aguas del Río Higuamo, en septiembre del año pasado.
Por este hecho, las autoridades apresaron a Jaime Valentín Encarnación, que sería la persona que recibía los vehículos robados por la supuesta banda que se dedicaba a asesinar a los choferes para luego vender sus vehículos, presumiblemente en Haití, cuando no encontraban comprador en territorio nacional.
A Encarnación, que cumple una coerción de tres meses por el hecho, se le apresó luego de que un informante declaró que conocía de alguien a quien le vendían la guagua que pertenecía a Berroa.
La Fiscalía detuvo para investigación a esa persona, que admitió haber recibido una llamada de un familiar para que le asesorara en la compra del referido vehículo.
“Apresamos a esa otra persona, que nos contó que quien le vendía la guagua era Encarnación, pero que no la compró, porque su familiar le dijo que no le convenía, pues era una guagua muy vieja para la ruta que hacía”, contó a DL Carmen Mohammed, fiscal adjunta de San Pedro, quien encabeza las investigaciones sobre esos crímenes.
Una vez detenido e interrogado, Encarnación señaló a Radhamés Ramírez Rodríguez, a quien se le dictó un año de prisión como medida de coerción, como la persona que le entregó la guagua para venderla.


