San Diego (EE.UU.). EFE. Cientos de inmigrantes, en su mayoría haitianos, se mantienen ayer en las inmediaciones de la garita fronteriza de San Ysidro, en la ciudad californiana de San Diego, a la espera de que el Gobierno de EEUU escuche su petición de asilo político.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE.UU. confirmó que hasta este puerto de entrada han llegado personas de diversas nacionalidades, en especial inmigrantes originarios de Haití.
Hombres, mujeres y niños de varias nacionalidades se mantienen desde hace más de 24 horas en el exterior de la garita a la espera de que un oficial de los Servicios de Inmigración atienda su pedido de asilo, y alegan razones económicas o problemas de seguridad como los motivos por los que buscan iniciar una nueva vida en EE.UU.
Un hombre de 32 años, originario de Etiopía y que prefirió no identificarse, explicó a Efe que en su viaje a Estados Unidos dejó a su esposa e hijo de un año de edad en Suráfrica, nación en la que un año atrás le fue concedido un asilo político al ser perseguido en su país por ser un activista de derechos humanos. “Sacrifiqué mi vida para venir aquí”, dijo. Otro inmigrante originario de Haití mencionó que salió de su país debido a la falta de oportunidades económicas.


