Paula Ferry, joven actriz, nos presenta a su madre la mercadóloga Yanira Ferry, a quien define como una mujer con un gran corazón y dedicada a su familia. Este mes de las madres gente del espectáculo dominicano nos contarán sobre sus progenitoras y la relación que han tenido con ellas.
¿Cuál sería la definición que tendrías para tu madre?
Mi madre es la mujer más dedicada, trabajadora, con el corazón más grande que pueda existir. Definitivamente la definiría como una mujer íntegra y emprendedora; siempre he admirado eso de ella, que es madre, amiga, hermana, todo, es un completo. Admiro lo pendiente y responsable que es, lo dedicada y más que nada lo familiar, esas son cosas que he aprendido y adaptado a mi vida gracias a ella.
¿Qué ha sido lo más valioso que has recibido de ella?
He recibido muchas cosas valiosas de ella, como por ejemplo su confianza en mí; eso me ha permitido ser una persona auténtica y segura, pero lo más valioso que me ha podido dar es el hecho de ser mi mamá!!!
Si tuvieras la oportunidad de cambiar algún detalle o defecto a tu madre, ¿cuál sería ese?
No creo que quisiera cambiar algo de ella, hay veces donde como hijos entendemos que quisieras que nuestras madres fueran un tanto diferentes, más abiertas, que discutan menos, etcétera; pero yo entiendo que si quisiera cambiar algo de ella, ya no sería mi mamá, fuera alguien más, entonces no quisiera cambiar ni una sola cosa de mi madre, ella es perfecta para mí.
La relación de madre e hija ha cambiado con los tiempos, ¿cómo defines la relación que tienes con tu madre y si es parecida a la que tuvo Yanira con su madre Carmen?
Mi relación con mi mamá es genial, y la clave de eso es la comunicación. Tenemos la ventaja de que somos muy unidas y prácticamente yo le comento todo, no me gusta guardar secretos y no veo la necesidad de hacerlo, a la hora de buscar ayuda voy a donde ella y lo mismo va por su parte. A mi mamá no le asusta el hecho de tratar un tema conmigo, ya conoce cuando algo me sucede y sabe cuando estoy lista para hablarlo. Me comenta sus sentimientos directamente, por lo tanto hacemos que funcione el tema de la comunicación muy bien. Es totalmente diferente a la relación que ella tenía con mi abuela pero es solo porque los tiempos han cambiado y los jóvenes de ahora tenemos el atrevimiento de hablar con nuestros padres temas que antes ni se soñaban. Mi mamá sí tuvo una relación bien bonita con mi abuela, pero yo entiendo que nosotras contamos más con el factor del tiempo.



