La Ciudad de México entró por tercer día consecutivo en alerta ambiental por altos niveles de ozono, lo que llevó a las autoridades a tomar medidas extraordinarias para intentar mejorar la calidad del aire, entre ellas prohibir la circulación de cientos de miles de vehículos.
Además del endurecimiento de las restricciones para la circulación de vehículos particulares, las autoridades anunciaron el servicio gratuito del transporte público y llamaron a la gente por segundo día consecutivo a no realizar actividades al aire libre.
El secretario federal de Medio Ambiente Alejandro Pacchiano dijo el miércoles en Radio Fórmula que si las condiciones no mejoran se podrían tomar medidas más duras como suspender las actividades de algunas plantas industriales.
La tarde del miércoles continuaba la alerta y autoridades ambientales señalaron que por la noche informarían nuevamente si las condiciones del aire son malas.
El gobierno capitalino declaró la noche del lunes la alerta ambiental, la primera en 11 años, después de que los niveles de ozono alcanzaron casi el doble del límite aceptable, aunque las medidas para intentar contener la contaminación se comenzaron a aplicar a partir del martes.
La Secretaría de Medio Ambiental federal señaló que ante el alerta ambiental se decidió aumentar las restricciones a la circulación vehículos aporque portan un 87% de la emisión de óxidos de nitrógeno, que son precursores de ozono.
El alcalde capitalino Miguel Ángel Mancera dijo a la cadena Televisa que con la nueva restricción de circulación se estimaba que el miércoles no se usarían cerca de 1,1 millones de vehículos, de los cuales cerca de 450.000 son de la Ciudad de México y el resto de los alrededores de la capital.
Sin embargo, más tarde dijo en rueda de prensa que la estimación de cuántos vehículos no circularon el miércoles habría sido de unos 800.000. No explicó la razón, aunque sugirió que habría habido personas que los utilizaron pese a las restricciones.


