Un importante incremento en la demanda de atención se registra cada vez con más frecuencia en los servicios que ofrece la Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR) como consecuencia de amputaciones de miembros inferiores y superiores vinculadas a accidentes de tránsito y violencia social.
A esto se suman traumas que dejan secuelas severas como consecuencia de golpes en la cabeza; las lesiones por accidentes cerebro vascular e infartos que requieren de servicios especializados de rehabilitación y los problemas de espalda, cadera y de movilidad propios del aumento de la edad en la población.
Esa alta demanda, sumada a los servicios que durante 53 años ofrece tradicionalmente Rehabilitación, han convertido su local principal en Santo Domingo, en un espacio pequeño, pese a las adecuaciones en la infraestructura física que se han ido realizando, y a la apertura de 29 centros en diferentes puntos del país.
Los detalles fueron ofrecidos por la presidenta de la ADR, doña Mary Pérez de Marranzini, quien junto a Celso Marranzini, asesor permanente de la Junta Directiva y Arturo Pérez Gaviño, director ejecutivo de la entidad, participó en el Desayuno de Listín Diario, encabezado por su director Miguel Franjul.
Ante las necesidades de ampliación, doña Mary abogó porque el Gobierno done a Rehabilitación los terrenos continuos a su sede, donde funciona la Hermandad de Pensionados, que abarcan entre siete o 10 mil metros cuadrados, lo que le permitirá la expansión que requiere esa institución. “Ya no cabemos en las oficinas y el parqueo es un verdadero caos”, señaló Pérez de Marrazini.
“Mi sueño es poder ampliar porque no cabemos, esperamos que ese local de Los Veteranos pase a ser de Rehabilitación, es ideal para expandirnos”, reiteró.
Los directivos de la entidad destacaron que el 12% por ciento de los pacientes nuevos que recibe cada año la ADR provienen de accidentes vehiculares, ya que se estima que por cada accidente tres personas van a requerir servicios de rehabilitación.
En los años 70 las amputaciones eran producto de diabetes y corte de caña, pero eso ha variado y actualmente en primer lugar están por accidentes de motor, en segundo por diabetes y en tercer lugar por violencia social.


