Un estudio realizado por la empresa consultora AGROFORSA para identificar la factibilidad de la producción de vino de las uvas cultivadas en el valle de Neiba y procesadas en la bodega experimental Plaza Cacique, de la Dirección General de Desarrollo Fronterizo (DGDF), reveló el gran potencial existente en dicho producto.
El trabajo realizado por los consultores Carlos Rivas y Wagner Méndez reveló que en el 2014 la República Dominicana importó más de 112 mil quintales de uvas frescas, unos 11 millones de dólares; que los dominicanos descorcharon 10 millones de litros de vino, lo que contabilizó unos 31 millones de la moneda norteamericana.
Resaltó que se vendieron más de 15 millones de dólares en mermeladas de esa fruta, alrededor de 57 millones, lo que es equivalente a 2 mil 565 millones de pesos en importaciones de uva y sus derivados.
Sin embargo, la muestra se basó en un análisis del cultivo de la uva del valle de Neiba, el procesamiento del vino y algunos de sus derivados, así como su comercialización, tanto de forma doméstica como industrial, poniendo en relieve las causas del por qué dicho producto no ha trascendido las fronteras de la provincia Bahoruco.


