La presentación, este sábado 27 de Febrero, de Danilo Medina ante la Asamblea Nacional podría marcar su última intervención en ese escenario como Presidente de la República, pero igual, el mandatario pudiera estar rindiendo la número cuatro de ocho rendiciones de cuentas, si gana las elecciones presidenciales del próximo 15 de mayo.
Una cosa o la otra, en su aparición ante la asamblea bicameral el presidente Medina, pondrá énfasis en promover las obras y logros de su gobierno, aprovechando la atención que tendrá gran parte del país hacia su presentación.
La rendición de cuentas de los Presidentes de la República, cada 27 de Febrero, por tradición ha sido el mejor escenario para proyectar en gran dimensión las ejecutorias del gobierno de turno.
Esta aparición particular del mandatario viene a caer justo en el tramo crucial de la campaña electoral, proceso en el que Medina se presenta como candidato a la reelección presidencial.
Su imagen durante la transmisión, lo que diga, sus gestos, el recuento de lo realizado y las promesas de campaña, tendrán la mayor cobertura que se pueda lograr en la recta final de una campaña electoral.
Es una aparente desventaja promocional que tiene la oposición política, que habitualmente riposta inmediatamente después criticando al discurso presidencial, solo que sin la cobertura y alcance que tiene la transmisión desde la Asamblea Nacional.
Los resultados del discurso del Presidente van a depender, a favor o en contra, de lo convincente o no que resulte el jefe de Estado durante su alocución, y de cómo acepte o reciba la opinión pública lo que diga el gobernante.


