China rechazó hoy las informaciones acerca de que ha desplegado misiles tierra-aire en una isla en disputa del Mar de China Meridional, pero defendió su derecho a construir instalaciones defensivas en la zona, lo que eleva la tensión en la región tras la cumbre de EEUU con países del Sudeste Asiático.
«Creemos que es un intento de algunos medios occidentales de fabricar nuevas historias», dijo hoy el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, después de que la cadena estadounidense Fox News informara de que China dispone de un sistema de lanzamiento de misiles tierra-aire en la isla Woody, en el archipiélago Paracel.
Wang, quien ofrecía una rueda de prensa en Pekín junto a su homóloga australiana, Julie Bishop, cuya visita a la capital china quedó eclipsada por las informaciones sobre los misiles, aseguró que les habían comunicado la noticia «hace unos minutos» y no quiso darle más crédito.
Fox citó imágenes tomadas de satélite en las que se ven dos baterías de ocho lanzadoras de misiles tierra-aire y un sistema de radares que llegaron la semana pasada, ya que éstas muestran que una misma playa que se encontraba vacía el 3 de febrero, albergaba estos dispositivos a partir del 14.
Fuentes militares de Taiwán confirmaron a Efe el despliegue militar chino en las Paracel, controladas por China pero reclamadas por Taiwán y Vietnam, mientras el portavoz del Ministerio de Defensa taiwanés, Lou Zhou, lo reconocía hoy tácitamente y pedía en tono moderado evitar acciones unilaterales, para no enfrentarse a Pekín.
Pese al descrédito de Wang a las publicaciones, el ministro insistió después en que las instalaciones que tiene Pekín en el Mar de China Meridional son «limitadas» y destinadas a la «defensa».
«Las construcciones limitadas y necesarias de autodefensa que China ha levantado en esas aguas van en línea con el derecho de protección que contempla el derecho internacional», aseveró Wang.
Por ello, añadió, «no debería haber ninguna cuestión o problema» con esas instalaciones.
Además del aparente despliegue de misiles en la isla Woody, China ha realizado últimamente construcciones de gran envergadura en islotes y arrecifes de las islas Spratly, también en el Mar de la China Meridional, hasta convertirlas en auténticas islas artificiales, con pistas de aviación y guarniciones militares.



