La jefatura de la Policía Nacional reveló ayer que los resultados de las comparaciones balísticas que se le realizaron a los casquillos recogidos en la escena del hecho donde cayó abatido el pasado viernes 22, Ariel Lugo Sánchez, de 24 años, arrojaron que la bala que le causó la herida mortal al joven fue disparada por los dos agentes del cuerpo del orden que perseguían a los ocupantes de una jeepeta con perfil sospechoso.
El jefe policial, mayor general Nelson Peguero Paredes, aseguró que los rasos Cristino Sepúlveda González y José Luis Martínez Santana, integrantes de la patrulla involucrada en la persecución e intercambio de disparos con desconocidos a bordo de una jeepeta Tucson, en la que resultó muerto el joven Lugo Sánchez, fueron suspendidos del cuerpo del orden y enviados al Ministerio Público.
“Al asumir la jefatura de la Policía Nacional nos comprometimos con el país de que todo el que violara la ley, no importa quien fuera, iba a ser objeto del procedimiento que la misma ley establece.
Esos policías parece que realizaron un abuso excesivo de la fuerza. Ahora estamos haciendo lo que debemos hacer, ponerlos a disposición del Ministerio Público para que determine la sanción que se les hará”, manifestó Peguero Paredes.
Llamado
El jefe del cuerpo del orden hizo un llamado a los agentes de la entidad que preside invitándolos a la mesura y comedimiento, poniendo en práctica lo que les enseña en las aulas de la Policía, que es respetar el derecho de los ciudadanos y no hacer uso indebido de la fuerza.
Se recuerda que el lunes la Policía informó que estaban en espera de que los miembros de la Policía Científica entregaran los resultados de las comparaciones balísticas realizadas a los casquillos recogidos en la escena del crimen donde cayó abatido Ariel Lugo Sánchez, para determinar de cuál pistola salió la bala que le causó la herida mortal al joven.



