Un infarto colocó al actor de teatro Exmin Calvajal al borde de la muerte, y ante los ojos de Dios. En diciembre pasado vivió una experiencia que le cambiaría la manera de ver la vida y que le afianzaría su fe y creencia religiosa.
Un infarto fulminante afectó su corazón y durante unos cuantos segundos supo que estaba dejando la vida terrenal.
Exmín relató que en ese momento sintió un fuerte dolor en el pecho y como estaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) en una clínica de la capital, observó como las luces de los aparatos que tenía conectados fueron cambiando de color y cómo sentía que cada uno de sus órganos dejaba de funcionar.
Consciente de lo que sucedía comenzó a orar y a pedirle a Dios que le diera otra oportunidad, que no lo dejara morir ya que no quería, en ese momento, ser la causa de un gran dolor para su familia.
“En ese momento pensé en mi familia, mi madre, mis hermanos y mi hijo que vive en Puerto Rico. Vi como mi vida se iba en un soplo y que lo único que tenía en ese momento era mi fe en Dios. Pedí con fe y el Señor me concedió una nueva oportunidad para seguir viviendo”, relató Carvajal.
El actor comenzó a ver cómo los colores de las luces de los aparatos volvieron a su normalidad y cómo, a pesar de estar atravesando un infarto, sentía que sus órganos comenzaban a funcionar de nuevo.
“Realmente fue algo extraño. Primero sentí el fuerte dolor en el pecho y luego sentí como mi cuerpo estaba dejando el plano terrenal. Creo que mi cerebro fue lo último en dejar de funcionar y por eso tuve la oportunidad de orar y pedirle a Dios con fe. El Señor me regresó a la vida, porque sentí que escuchó mi petición”.
Días antes de ese 10 de diciembre, Exmín se había practicado unos análisis cardiológicos y los resultados habían salido excelentes. “Esos análisis no dieron indicios de que tuviera alguna arteria tapada. Pero al día siguiente sentí una molestia en el pecho y decidí regresar a mi cardiólogo y procedió dejarme en cuidados intensivos para hacerme los estudios de lugar. Fue alrededor de las 10:30 de la noche cuando me dio el infarto fulminante”, contó.



