La Unión Europea ordenó el lunes a Bélgica que recupere unos 760 millones de dólares en exenciones fiscales ilegales que ofreció a 35 multinacionales, en la más reciente medida de la UE para cancelar acuerdos excesivamente generosos que se les han otorgado a grandes empresas.
Las ventajas fiscales ofrecidas sólo a un selecto grupo de empresas “distorsiona la competitividad al poner a competidores más pequeños que no son multinacionales en una situación desigual”, afirmó la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.
Depende de las autoridades belgas identificar a las empresas afectadas, dijo Vestager, aunque señaló que la mayoría eran europeas.
“Las autoridades de rentas nacionales no pueden dar a ninguna empresa, no importa cuán grande o poderosa sea, una ventaja injusta sobre los demás”, declaró Vestager. “Este esquema deja a las empresas menores en una desventaja injusta”.
El ministro belga de Hacienda, Johan Van Overtveldt, dijo que podría apelar la decisión ante el máximo tribunal europeo, según como avancen las negociaciones sobre cómo lograr la devolución del dinero.
“Las consecuencias para las empresas involucradas podrían ser de gran envergadura y la recuperación podría ser sumamente complicada”, señaló.
Debido a que la UE impuso un sistema de impuestos generales en lugar de acuerdos individuales, no mencionó ninguna empresa específica involucrada aparte de señalar que mayormente se trata de empresas europeas.
Bajo el sistema, Vestager dijo que las multinacionales no tienen que pagar impuestos sobre más del 50% de sus ganancias. A veces la cifra ascendía a 90%.
“No conocemos de ningún sistema semejante y quizás por eso se le llamaba ‘Sólo en Bélgica’’’, dijo Vestager.


