El Banco Central informó que decidió mantener su tasa de interés de política monetaria en 5.00% anual.
Las autoridades monetarias y financieras adoptaron la medida en su reunión de política monetaria de septiembre, decisión tomada después de analizar el balance de riesgos en torno a las proyecciones de inflación, las expectativas del mercado, el panorama macroeconómico nacional y el entorno internacional relevante para la economía dominicana.
Además, observaron que en agosto la tasa interanual de inflación descendió a 0.43% y agregaron que en términos acumulados, la inflación se situó en 1.17% al octavo mes de este año.
También tomaron en cuenta la inflación subyacente, indicador que refleja las condiciones monetarias de la economía, se redujo a 1.99% interanual.
“Los pronósticos continúan indicando que la inflación se mantendría por debajo del límite inferior de la meta establecida en el Programa Monetario para 2015, convergiendo gradualmente hacia el centro del rango de 4.0%±1.0% para 2016”, explica una nota de prensa del Banco Central.
Plantearon que en el ámbito doméstico, la actividad económica dominicana continúa mostrando un alto dinamismo en el corto plazo, producto de la notable mejoría en los fundamentos macroeconómicos.
Con respecto al entorno externo, señalaron que el comportamiento de la economía internacional continúa siendo determinado por el mejor desempeño de los países industrializados.
No obstante, observaron que las grandes economías de los mercados emergentes se ven afectadas por el ciclo de caída de precios de los commodities.
“La desaceleración gradual de la economía china y la debilidad de economías emergentes grandes como Rusia y Brasil, inducen los riesgos sobre el crecimiento económico mundial hacia la baja”, opinaron.
Panorama de América Latina
En el caso de América Latina, el consenso proyecta una contracción de 0.6% en 2015, recuperándose gradualmente en 2016 hasta alcanzar una expansión de 0.8% al cierre de ese año.
Ese panorama estaría determinado por la contracción proyectada de las economías de Brasil (-2.6%) y Venezuela (-7.4%), así como el bajo crecimiento en Argentina (0.7%) y la ralentización del crecimiento de otros importantes exportadores de commodities, como es el caso de Chile (2.2%) y Perú (2.8%).

