Héctor Acosta “El Torito” reconcentró en la música y los escenarios toda la fuerza y la energía que tenía reservada para la política. Y anteanoche, en Hard Rock Café, dio una formidable demostración de que lo suyo es la bachata y el merengue. El respaldo fue tan contundente en su primera vez en ese lugar que el empresario artístico Omar Guzmán anunció una segunda función para el próximo jueves 1 de octubre.
“Quiero celebrar con ustedes que he dejado la política definitivamente. La política es para los políticos y yo no soy político”, expresó Acosta en medio de los aplausos y la algarabía que levantaron sus declaraciones frente a una multitud que no dejó de bailar toda la noche con una amplia pista que se acomodó en el extremo izquierdo de Hard Rock, en la plaza Blue Mall.
“El Torito” honró al buen bailador y reafirmó su bien ganado lugar como uno de los merengueros de mayor convocatoria.
Dueño de un repertorio estructurado a base de merengues, bachatas, rancheras y boleros, “El Torito” ofreció el primer concierto bailable que le da un giro al concepto de este emblemático escenario.
Desde las 11:00 de la noche del miércoles y hasta la 1:30 de la madrugada del jueves, el público que abarrotó “El Templo de la Música” cantó y bailó durante dos horas y media al ritmo de unas 33 canciones que fueron interpretadas con el particular encanto del “pequeño gigante” (visiblemente pasado de libras), acompañado de una banda de músicos que dirigió el maestro Isaías Leclerc.
En bachata y en merengue
Al ritmo de “A pasito lento”, El Torito comenzó a compartir sus éxitos de siempre y sus nuevos aportes al género, como son “Sin merengue no hay fiesta” y “Mi calendario”. En Hard Rock, decenas de parejas disfrutaron bailando “Es que sin ti”, “Enamorado”, “La morena”, “Quizás sí, quizás no”, “Llegó tu marido” y “Melina”, entre otros merengues. Tampoco faltaron aquellas bachatas suyas que más han cortado venas: “Me voy”, “Me duele la cabeza”, “Tu veneno”, “No soy un hombre malo”, “Con qué ojos” y otras.

