La empresa constructora Odebrecht negó que sometiera a sus empleados a condiciones de esclavitud en las plantas de azúcar y etanol que se construyen en Angola, como falló un tribunal brasileño.
La empresa afirmó que los alojamientos de los trabajadores eran adecuados y contaban con baños con agua caliente, consultorio médico, área de esparcimiento con gimnasios, cancha deportiva y sala de juegos, además de área con cabinas telefónicas para llamadas nacionales e internacionales gratuitas, red de Internet, televisión, lavandería, salas de entrenamiento, etc.
Añadió, la empresa constructora Odebrecht, que la alimentación proporcionada siempre fue de extrema calidad y preparada por empresas tercerizada especializadas, garantizando buenos patrones de higiene, limpieza y conservación de alimentos y bebidas.
“Estos fue comprobado documentalmente en los registros, en tales empresas eran periódicamente auditadas”, afirmó la compañía en un comunicado publicado este viernes.

