Contraviniendo la prescripción hipocrática, el alimento se convierte en fuente de enfermedades. Agredimos nuestro organismo con una comida grasienta, salada, azucarada y carbohidratada, pero además, !contaminada! Lo invadimos con bacterias que se multiplican vertiginosamente y generan patologías que llenan de pacientes clínicas y hospitales, desde diarrea al cáncer, de una simple gastritis hasta la muerte.
La contaminación microbiana y química por transmisión alimentaria, una amenaza alarmante en el país, provoca más de 200 enfermedades que afectan a una de cuatro personas.
Erosionan salud y economía. Bacterias, virus, parásitos y hongos desencadenan patologías que además de lesionar la salud erosionan la economía estatal y familiar, son causa de ausentismo laboral y escolar.
La ingestión de agua y otros alimentos adulterados transmite microorganismos como el Vibrio cholerae, bacteria que origina el cólera, múltiples patógenos causantes de trastornos metabólicos y gastrointestinales, infección por Escherichia coli y salmonellas, fiebre tifoidea, hepatitis A, intoxicaciones por pseudomonas, shiguellas y estafilococos.
Son comunes las yardiasis y amebiasis, de más alta incidencia, detectada en excretas contenidas en agua, jugos, comida diversa.
La probabilidad de contagio es mayor con los alimentos comercializados en la calle. En el país abunda la tuberculosis, un vendedor que la padezca puede transmitirla al toser o estornudar sobre la comida. Otro que haga contacto con heces fecales la contamina con salmonellas o amebas, algunas muy agresivas. Sus huevos se enquistan en el intestino, ocasionando incluso perforación del hígado.
En alimentos preparados con mucha antelación han aparecido coliformes fecales y en productos que pueden actuar como caldo de cultivo de bacterias.
La contaminación se presenta, además, en los que proceden de animales enfermos, vacas con tuberculosis que producen leche con bacilos de la TBC; carne de cerdo con triquina, entre muchos otros casos.
Excretas en jugos. El Instituto de Microbiología y Parasitología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo ha realizado varias investigaciones por el campus universitario. “Hemos encontrado cosas increíbles, desde jugos con materia fecal completa”, afirma su director, el doctor Modesto Cruz.
“Si hubiera una higienización correcta -dice- quizás no haya problema, pero no la hay porque no existe ningún control, nadie verifica la higiene, no hay conciencia de su importancia”.
CANCER
La bacteria Elicobácter pylori, oncogénica, tiene elevada presencia en el país. Predomina la de sintomatología benigna, pero a otros provoca cáncer gástrico, advierte Cruz.
Una alta incidencia, 70% de la población estudiada, detectó una investigación de la entidad que dirige, la cual prosigue con la Oita University, de Japón, y la Beilor American College, de Texas.

