Los cancilleres de los 34 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) no abordarán la crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela, como había propuesto Bogotá, que se quedó a un voto de alcanzar los 18 apoyos necesarios.
El Consejo Permanente de la OEA, reunido hoy en sesión extraordinaria a petición de Colombia, rechazó la propuesta por 17 votos a favor, 5 en contra, 11 abstenciones y una ausencia (Dominica).
En la sesión, de casi cuatro horas de duración, quedó patente que el debate en la OEA trasciende a esta crisis en particular y la discusión interna radica en la legitimidad del organismo para abordar los conflictos políticos del continente.
Venezuela, que sí ha aceptado una reunión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) sobre esta crisis, anunció hoy su rechazo a la propuesta de Colombia con el argumento de que la OEA tiene una «lamentable y frustrante historia ante situaciones complejas entre los Estados miembros».
Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina y Brasil secundaron a Venezuela en esta postura y defendieron que Unasur es el foro donde debe abordarse esta crisis porque, a su juicio, se ha demostrado más eficaz que la OEA ante los conflictos en la región.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, asumió el cargo el 26 de mayo precisamente con la promesa de dar relevancia al organismo frente a alianzas regionales en ascenso como Unasur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Almagro estuvo presente en el consejo de hoy pero no hizo ninguna intervención en la sesión ni declaración posterior a los medios.
Colombia buscaba una reunión de consulta de todos los ministros de Relaciones Exteriores ante lo que considera una «grave crisis humanitaria» con «deportaciones arbitrarias y maltratos» a sus ciudadanos por parte de Venezuela en la frontera de ambas naciones.
Antes de la votación, el embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, anunció que el Gobierno de su país no quiere abordar la crisis fronteriza con Colombia en el organismo continental.
«Mi Gobierno no es partidario de debatir este tema en la OEA», dijo Chaderton.
El embajador venezolano ante la OEA defendió que la crisis se resuelva de manera bilateral, a través de una reunión de los presidentes de ambas naciones, una oferta que ya hizo el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
Venezuela sí aceptó sin embargo que el tema se aborde en Unasur, donde hay convocada una reunión de ministros de Exteriores de los países miembros el próximo 3 de septiembre, en su sede en Ecuador.

