Antonio se levantó temprano en la mañana para ir a su trabajo. Luego de avanzar algunos menesteres en la casa, se sintió mareado, cosa inexplicable para él, pues a sus 40 años podía alardear de una buena salud.
La prolongación del malestar lo obligó a ausentarse del trabajo ese día y lo condujo hasta la emergencia de una clínica donde, tras varias analíticas, decidieron remitirlo a un nutricionista.
Los resultados de sus análisis indicaban un ligero aumento en los niveles de glucosa en la sangre, lo que se interpreta como una alerta temprana de posible diabetes. Aturdido, más por el hallazgo que por el malestar en sí, decidió seguir las recomendaciones del nutricionista de bajar su consumo de azúcar y grasa y ejercitarse por lo menos una hora al día. Su meta es bajar de las 200 libras que pesa.
La obesidad o sobrepeso, términos que usan los médicos para describir el peso corporal considerado no saludable, no sólo aumenta el gasto en salud, sino que reduce la productividad de las personas, según lo plantea la nutricionista Cándida Jáquez. También es uno de los principales factores de riesgo para la diabetes, una enfermedad que se caracteriza por el exceso de glucosa en la sangre y que afecta al 10% de la población dominicana, según datos del Instituto Nacional de Diabetes, Endocrinología y Nutrición (INDEN). Ese porcentaje equivale a casi un millón de dominicanos, de los que el 92% padece diabetes mellitus o tipo 2, y de éstos, entre el 20% y 25% debe su problema a la obesidad, según detalla el director general del INDEN, doctor Ammar Ibrahim.
Cándida Jáquez, que es presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de República Dominicana, advierte que la obesidad también afecta negativamente el crecimiento económico de los países.
En América Latina, México presenta una de las mayores tasas de incidencia de diabetes. Un estudio del Centro Nacional de Salud y Protección de la Confederación Patronal Mexicana, publicado por la revista Forbes en 2013, indicaba que los empleados con diabetes suelen perder hasta el 30% de sus días laborales, y que ganan hasta un 30% menos que sus compañeros.
Al 2015, se estimaba que los costos por atender los problemas de salud asociados a la diabetes tipo 2 en México eran de 85 mil millones de pesos mexicanos al año, periodo en que también se pierden unos 400 millones de horas laborales, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), publicados en enero pasado.

