Al menos 47 personas murieron este jueves en combates entre las fuerzas del régimen y los rebeldes en la ciudad de Deraa, la mayor del sur de Siria, durante una ofensiva de los insurgentes, informó esta noche el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Al menos 26 combatientes opositores y un activista perdieron la vida por los bombardeos y los enfrentamientos en Deraa y sus alrededores, mientras que el bando gubernamental sufrió al menos 20 bajas.
Los rebeldes lanzaron este jueves un ataque, que han bautizado como «Batalla de la Tormenta del Sur», para tomar el control total de esta urbe y expulsar a los efectivos del régimen que quedan en ella.
Los insurgentes han avanzado en dirección al hospital Nacional y han tomado cinco puestos de control de las autoridades.
Según el Observatorio, más de 50 grupos opositores, entre los que figura el Frente al Nusra -filial siria de Al Qaeda-, el Movimiento Islámico de los Libres de Sham (Levante) y el Movimiento Muzana, participan en el asalto.
Anteriormente, el portavoz del insurgente Frente Sureño, Esam al Rayes, dijo a Efe que su grupo, vinculado al Ejército Libre Sirio (ELS), también toma parte en esta batalla, cuyo objetivo es arrebatarle al régimen el control de los barrios que quedan en sus manos en el noroeste de Deraa.
Al Rayes señaló que en los últimos tres años el 60% de la población ha estado dominada por los rebeldes, mientras que el 40%, por las autoridades sirias.

