Al menos dos personas han muerto y cien han resultado heridas este viernes en dos explosiones durante un mitin del opositor y prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en el sureste de Turquía, a sólo dos días de las elecciones generales del domingo, sin que se haya confirmado si se trata de un atentando.
Las cifras de víctimas fueron actualizadas por Mehdi Eker, ministro de Agricultura y diputado por Diyarbakir, la localidad donde se produjeron las detonaciones. Se registraron a las 14.55 GMT en una plaza de la oficiosa «capital» kurda de Turquía, donde se había congregado una enorme muchedumbre, justo antes de la intervención del presidente del partido, Selahattin Demirtas.
La prensa informó en un primer momento de que las deflagraciones se debían a la explosión de un transformador eléctrico. Sin embargo, un periodista local explicó a Efe por teléfono que se escucharon dos detonaciones diferentes, con un intervalo de tres minutos, cerca de una unidad de distribución eléctrica.
Demirtas hizo de inmediato una llamada a mantener la calma y pidió que nadie se dejara arrastrar a ningún tipo de provocación. Según el canal de televisión kurdo Med-Nuçe, hubo choques entre los simpatizantes del HDP y la policía desplegada en el área, que usó gas lacrimógeno contra la muchedumbre.
Los hospitales locales han pedido donaciones de sangre para los heridos en el incidente.
El HDP ha sido objeto durante la campaña electoral de decenas de ataques, que han causado varios heridos graves. Al envío de dos paquetes bomba a oficinas del HDP en el sur de Turquía a mediados de mayo se sumó el jueves una agresión nacionalista en Erzurum, en el noreste del país, donde el partido izquierdista celebraba un mitin. Los agresores incendiaron un microbús del partido y causaron graves quemaduras al conductor, amén de intentar linchar a otros participantes.
Un estallido general de violencia poco antes de las elecciones generales de este domingo podría dar al traste con la aspiración del HDP de superar el umbral del 10 % para acceder al Parlamento. Según los analistas, una violenta revuelta kurda volvería a despertar los temores de buena parte de la población turca que asocia este partido a la guerrilla kurda.

