El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta la recta final de las elecciones más complicadas de su historia, por el llamamiento al boicot en el sureño estado de Guerrero por parte de organizaciones civiles, estudiantiles y de maestros.
Así lo cree el vocal de la Junta Local Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado de Guerrero, David Alejandro Delgado, quien en una entrevista con Efe reconoció que se va a tener «una estrategia más integral» de seguridad «acorde a la situación que vive el estado».
«Sí va a haber una mayor intervención del Ejército, más cuidadosa y, de acuerdo a sus propias estrategias, ellos lo definirán», agregó el funcionario, quien «por seguridad» no quiso detallar más sobre en qué consistirá este operativo especial.
En opinión del máximo representante del órgano electoral en ese estado, las del próximo 7 de junio «son las elecciones más complejas que ha vivido en la historia el Instituto porque nunca antes había sido la autoridad electoral objetivo de los movimientos sociales».
Sindicatos de maestros y los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre en el municipio de Iguala llevan semanas pidiendo la no celebración de elecciones en ese estado, con el argumento de que no existen las condiciones de seguridad necesarias.
Este viernes, policías estatales desalojaron a padres de los 43 alumnos desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que retiraban propaganda electoral en Chilpancingo, la capital de Guerrero. Los padres se retiraron luego de advertir que continuarán su campaña contra los comicios.
Felipe de la Cruz, portavoz de los padres, dijo hoy a Efe que para ellos «está clara la represión del Estado contra este movimiento, porque ya no hallan la forma de explicar por qué a más de ocho meses (de las desapariciones) no han dado una respuesta que nos convenza, y siguen tratando de callar la voz de nosotros y del pueblo».
«Hoy sumamos a los 43 jóvenes los (desaparecidos de las últimas semanas) de Chilapa, y cada vez se pone más crítica la situación aquí en Guerrero», dijo.
Refirió que ayer los padres estaban «levantando basura electoral, porque sólo ensucian las calles con nuestro dinero, que pudiera ocuparse para resolver algún problema social».
Pese a los actos de represión contra el movimiento, dijo, «nosotros seguimos diciendo que nuestro movimiento es pacífico, y que le vaya pensando del Gobierno porque este 7 de junio vamos a rechazar que haya elecciones y a ver de qué forma las evitamos en Guerrero».

