El sector inmobiliario dominicano presenta características que muestran un marcado avance. La profesionalización de los agentes, la existencia de equipos de ventas, avances en el aspecto legal (diversificación de préstamos hipotecarios y tasas de interés de hasta un dígito), la ley de fideicomiso y las facilidades de compras e inversión a extranjeros, se perfilan como puntos de avances para el mercado de inmuebles.
Esto de acuerdo al presidente de Remax dominicana, Mélido Marte, quien estuvo presente junto al gerente general de la empresa, Jorge Vilalta, en el Desayuno del Listín Diario, donde conversaron sobre la situación actual del sector, sus avances y sus rezagos.
La mejoría en el sector inmobiliario es medido por la empresa a través del “Índice Remax de precios de la vivienda”, que resume la información de los precios de ventas de las seis zonas que en conjunto engloban la ciudad de Santo Domingo (Santo Domingo Norte y Oeste, Distrito Nacional al norte de la avenida John F. Kennedy, el polígono central del Distrito, el litoral sur del DN y Santo Domingo Este).
Sobrevaloración
Otro aspecto al que se refirieron los ejecutivos de Remax durante su visita es que existe en el país una tendencia de los tasadores a sobrevalorar las propiedades para agradar a los dueños.
El gerente de Remax RD, Jorge Vilalta, explicó que mientras no exista un índice general (que sea público, oficial, transparente y que involucre a todas las instituciones pertinentes en el sector inmobiliario) y que regule los precios de las propiedades; la sobrevaloración de los inmuebles y la evasión de pago de impuestos a las ganancias de capitales van a continuar sucediendo.
Otros aspectos a mejorar
Los ejecutivos de Remax RD, reconocieron que entre los aspectos a mejorar en el sector inmobiliario del país se encuentra: afianzar aún más la transparencia, lograr que se cree la ley de regulación, que la ley de tierras para el desarrollo del mercado inmobiliario turístico contemple la posibilidad de que se establezca la división de la titularidad para poder establecer las ventas por fracciones y lograr un marco legal respecto a los alquileres, inquilinos y el desahucio, que beneficie al consumidor, porque al beneficiarlos a estos, se logra un aumento de la oferta y hay una reducción de los precios, creando así más competitividad y por ende las condiciones son más flexibles.
“Si hoy vemos un mercado de alquileres cuyos precios han bajando sensiblemente, si se implemente un marco legal aun más moderno es muy probable que puedan reducirse aún más”, dijo Marte.

