La altura del rey Felipe VI destacó ayer más que nunca en la entrega de los XXXII Premios Internacionales de Periodismo Rey de España, un acto en el que el brillante futuro de la lengua y la vitalidad del periodismo latinoamericano se envolvieron como colofón en aires de tango.
El rey, acompañado por la reina Letizia, presidían por primera vez esta entrega de premios, que el año pasado marcó el último acto público de su padre, el rey Juan Carlos, quien pocos días después anunciaba su abdicación del trono español.
Durante la entrega de estos premios, a profesionales de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, España y Perú por “informaciones memorables que reflejan las sociedades en las que se enmarcan”, como resaltó el secretario general de cooperación para el desarrollo, Gonzalo Robles, las referencias al papel esencial del periodismo y al brillante futuro de la lengua -en realidad, las lenguas: el español y el portugués- fueron los protagonistas.
El rey y la reina hablaron de periodismo, de lengua, de música y hasta de televisión: Felipe VI demostró ser buen conocedor de la programación del canal 24 horas de TVE.


