San Juan, El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunció hoy recortes en todas las ramas del Gobierno y un mayor esfuerzo en el combate de la evasión fiscal, al tiempo que tratará de renegociar la deuda, aunque descartó cualquier tipo de impago.
«Puerto Rico está ante una de las mayores crisis fiscales y económicas en nuestra historia moderna», dijo en su discurso sobre la situación del Estado, en el que reconoció que, tras el rechazo de su propuesta de reforma contributiva, «el acceso a los mercados financieros será sumamente difícil, lo cual dificulta la operación del Estado».
Por ello, anunció, sin ofrecer demasiados detalles, la reorganización del Gobierno «para garantizar los servicios esenciales a la ciudadanía» y «el establecimiento de un fino balance entre el cumplimiento de nuestras responsabilidades ante la gente y las asumidas por otros gobiernos ante los mercados».

