Antes de que los rayos de sol comiencen a caer sobre el suelo dominicano, y hasta que cae la noche, a escasos metros del mayor recipiente de basura del país (vertedero de Duquesa) se entrena seis veces a la semana Starling Heredia Guerra, contando por segundos el tiempo restante para el dos de julio, cuando la vida suya y de sus más cercanos pueda dar un cambio superior al de cualquier ganador de la loto en la isla.
Sería la fecha en la que “Pitbull” -como le llaman- podrá firmar, pero en su calendario lo ve como un paso más para resolver el capítulo económico, y enfocarse en sus aspiraciones de explotar todo el potencial que hace rato se dice tener.
Hace dos años, Heredia, un jardinero central de 6’3 de estatura y 195 libras de fibras, fue presentado a los medios en un conferencia de prensa en un hotel como la gran promesa para 2015. El tiempo pasado no ha dejado quedar mal a su representante, Franklin Ferreras, que lo define como un jugador especial: “un power”.
En marzo pasado integró el equipo del “Mundo” que enfrentó a una selección de Estados Unidos en Carolina del Norte, el adorno más reciente en su biografía, una que incluye varias asistencias a exhibiciones de los principales talentos del planeta en suelo norteamericano.
Los reportes dan cuenta de que Dodgers y Cachorros han sido los mayores pujadores por este diamante poseedor de las cinco herramientas en el rango que supera los US$3 millones. Sería el primer jugador en recibir un bono de siete cifras de Ferreras, con cinco años en la industria.
Varios escuchas consultados coinciden con reportes de que Heredia puede ser el jugador más completo disponible en América Latina.
Cuenta Ferreras que llegó a sus manos tras visitar varios programas y decidió quedarse impresionado por la cantidad de comida que vio colocaban en la mesa.
Organizaciones con limitaciones presupuestarias y otras vetadas para hacer fichajes por exceder topes han dejado de escautear a Heredia, nacido en 1999 en Villa Mella, y quien asegura a DL que en cada swing que realiza tiene como estímulo mejorar para acabar con los días en que su padre (Ramón) tenga que depender de su empleo como carnicero, y su madre (Luz María) de trabajadora doméstica para llevar el sustento a su hogar.
Ni ese seguimiento mediático prematuro, ni los rumores que abundan por la Internet sobre el tamaño del bono parece quitar el hambre de este prospecto, que tiene a Mike Trout como patrón, y a quien scouts dicen que tiene condiciones como Yasiel Puig.
“Eso lo que me hace es concentrarme más. Si Dios quiere tendré dinero, pero mis aspiraciones son llegar a las Grandes Ligas en cuatro años”, dijo Heredia, que cursa el segundo curso del bachillerato.
Luis Díaz, Junior Pérez y Carlos Cuevas también figuran entre una decena de prospectos de la academia que aspirar firmar para en la zafra 2015-2016.

