SAN FRANCISCO.– Los países emergentes y en desarrollo creen que internet tiene un efecto positivo en la educación, las relaciones personales y la economía, pero consideran que su impacto sobre la moral es mayoritariamente negativo, según un estudio publicado hoy.
El trabajo del Pew Research Center, difundido hoy, se basa en 36.619 entrevistas hechas en 32 países emergentes y en desarrollo, entre ellos México, El Salvador, Colombia, Venezuela, Nicaragua, Perú, Brasil, Chile y Argentina, realizadas entre el 17 de marzo y el 5 de junio de 2014.
Según el sondeo, el 64 % de los entrevistados dijo creer que internet tiene un impacto positivo en la educación y más del 50 % que su influencia en las relaciones personales y la economía es favorable.
Pese a las ventajas de las nuevas tecnologías, son más los que piensan que la influencia de internet sobre la moral es negativa (un 42 %), frente al 29 % que considera que el impacto es positivo.
Los investigadores del Pew Research Center subrayaron que en ninguno de los países encuestados fueron mayoría los que dijeron que internet tiene un impacto positivo en la moral.
El estudio hace hincapié, también, en que son muchos los que se han quedado al margen por completo de la revolución de internet.
En términos generales, una media del 44 % de la población en los 32 países analizados utiliza internet al menos ocasionalmente, ya sea a través de sus teléfonos móviles u otros dispositivos. En Estados Unidos, la cifra es del 87 %.
Las tasas de acceso a la web varían considerablemente de país en país, y oscilan entre el 76 % de Chile, el 51 % de Brasil o el 67 % de Venezuela y el 28 % de Senegal, el 15 % de Uganda o el 21 % de Ghana.
El informe destaca que entre las naciones con menor acceso están las densamente pobladas del sur y el sureste asiático, como Indonesia, donde solo el 24 % de la población tiene acceso a la web, India (el 20 %), Bangladesh (el 11 %) y Pakistán (8 %)
Similares diferencias se observan en el número de personas que tienen computadoras y que oscilan entre el 3 % de Uganda y el 78 % de Rusia.
El estudio destaca, por otro lado, que en países como Chile y China el uso de teléfonos inteligentes es comparable al de Estados Unidos.

