Estados Unidos, el Reino Unido y Francia anunciaron el cierre de sus embajadas en Saná y comenzaron a evacuar al personal diplomático debido a la crisis en Yemen, donde una potente milicia chiita intenta consolidar su poder.
El primero en tomar la decisión fue Estados Unidos, que el martes cerró la embajada debido al “deterioro de la seguridad” en la capital de Yemen. El Departamento de Estado anunció que el personal diplomático había sido “trasladado fuera del país”.
El retiro de la embajada podría complicar la lucha que Estados Unidos lleva a cabo contra la red extremista sunita Al Qaida, muy activa en el país. El Departamento de Estado recomendó a los norteamericanos que no viajen a Yemen debido al “nivel elevado de las actividades terroristas y los disturbios civiles”.
Además exhortó a los residentes norteamericanos a que abandonen Yemen.
Ayer miércoles, el Reino Unido y Francia tomaron las misma medidas. “La situación de la seguridad en Yemen siguió degradándose en los últimos días. Estimamos, lamentablemente, que el personal y los locales de la embajada están en peligro”, indicó el ministro británico encargado de Oriente Medio, Tobias Ellwood. “Por lo tanto decidimos evacuar al personal diplomático y suspender temporalmente las operaciones de la embajada en Saná”, agregó el comunicado del ministro.

